Después de 15 fabulosos días en Brasil y luego de haber disfrutado de una de las mejores vacaciones que he tenido, ya estoy de vuelta en Córdoba.

Creo que las imágenes hablan por si solas, es un país maravilloso para ir de vacaciones, las playas son increíbles, el clima es perfecto y la gente es extraordinaria. Sinceramente pienso que todo aquel que visita Brasil, no vuelve a pisar la costa argentina. Es imposible evitar la comparación.

Las playas y el clima

Mas allá de que son realmente paradisiacas, es impresionante lo limpia que las mantienen, la gente cuida mucho la playa, realmente da vergüenza ser argentino cuando uno ve como entierran la yerba en la arena, dejan tiradas bolsas de basura, latas de gaseosa o incluso pañales sucios en medio de la playa habiendo un cesto de basura cada 20 metros.

Con respecto al clima, no importa si esta nublado, hay viento o incluso si llueve, el clima siempre es agradable. Por las noche casi nunca hace frío, es muy raro ver a alguien con un pullover o de campera.

La gente

El turista es quien les da de comer, lo saben y lo valoran. Mas allá de la barrera idiomática, la gente de allá es muy amable con los turistas extranjeros (ya sean argentinos, chinos o norteamericanos), te tratan muy bien, son educados, atentos y están siempre dispuestos a ayudarte en lo que sea que necesites.

Conclusión

Me quedé enamorado de Brasil, sus playas, su gente y ese aire que se respira entre el mar y la selva. Siempre fui medio odioso con los brasileros, mas que todo porque el portugués es un idioma que no me gusta demasiado, pero después de haber pasado 15 días ahí lo único que quiero es volver el año que viene.