La semana pasada mi teléfono, un Nokia 6131 con 4 meses de uso, decidió volverse completamente loco, primero dejo de vibrar, después comenzó a hacer sonidos extraños y luego se apagaba así que lo puse a cargar y tras hacer otro sonido no menos extraño, me dejo inutilizable la memoria externa.

Soy un gran defensor de los equipos Nokia, a mi entender son los mejores del mercado y nunca había tenido problemas con uno, pero bueno, este se rompió, así que al service.

Resignado, llame a Personal, me dieron la dirección del Servicio Técnico en Córdoba y lleve el aparato. Me atendió un pibe que me tomo los datos, me pregunto como 10 veces si se había mojado, le dije que no, así que llenó una planilla, me devolvió la batería y me avisó de que la memoria al ser externa y de otro fabricante no tenía garantía, pero que el teléfono estaba cubierto.

Ya entregado, le pregunto al pibe cuantos meses van a demorar en arreglarlo? A lo que (con una luz amarilla de fondo y el brillito en la sonrisa, cual publicidad de Colgate) me respondió que en 24 horas estaba listo, pero que con el númeor de order podía hacer un seguimiento online para no irme al vicio si había alguna demora.

Increíble, en menos de 24 horas tenía el teléfono listo y encima me recuperaron los datos que ya daba por perdidos (tenía un backup, pero no era tan reciente), y el seguimiento online bárbaro, con el número de orden podes ver cada instancia de la orden, onda el tracking de paquetes del correo.

Sinceramente ya estaba muy conforme con Personal, pero son estas pequeñas cosas las que marcan la diferencia.